Collage de la autora de su época en Nueva York.

Más allá de los libros

Desde muy pequeña sintió una gran afición por el ballet. Tal era su entusiasmo que destrozaba los zapatos del colegio poniéndose todo el día en puntas con ellos. Ya de mayor continuó yendo a clases  con su hija. Con estas zapatillas se hizo un esguince que, junto con sus dolencias de espalda, le hicieron abandonarlo definitivamente.

De su época en el colegio le quedó la afición por los collages. Este lo hizo en Nueva York donde vivió cinco años. El ambiente artístico de la ciudad también la llevó a desarrollar su creatividad en el campo de la escultura.

La música es otra de sus grandes aficiones. Aquí tenemos su primera guitarra y el piano que compró siendo pequeños sus hijos (el suyo se quedó en La Coruña). Junto a ellos disfruta del placer de componer e interpretar canciones.

¡Ya se nos ha colado Retoñito en la página! En cuanto María se descuida, se le sube  a la chepa. Desde que lo creara su hijo Álvaro insiste en estar presente en todos los saraos. No contento con ser un personaje de la novela “Nunca seré tu héroe”, le ha exigido a la autora que relatara sus travesuras en un libro aparte.